Aquí empezamos otra semana del mes más corto del año, con la noticia de que tendremos el mismo toque de queda hasta el 8 de marzo. Soplan los vientos de esperanza con las vacunas, sin que uno vaya a descuidarse, porque ahora ni en el viento se puede confiar mucho. O si no, pregúntale a la mujer de Indonesia que asegura que la preñó una ráfaga de viento mientras hacía sus oraciones acostada. Y fíjate que dio a luz un niño, no un pedo, así que soplaaaaa.


Operación: inocúlame

El viernes por la noche llegó un segundo cargamento de Covishield, la vacuna de Astrazeneca/Oxford que fabrican en la India. Este paquete cayó de maravilla, porque fueron 30,000 dosis y además nos salieron gratis, porque las donó el gobierno de India. Con esas se seguirá vacunando al primer grupo (personal médico de primera línea), en lo que llegan las 768,000 que se le compraron a China, que se esperan para esta semana. Esa es menos efectiva (50%), pero los que cogen el virus casi nunca se ponen muy malos ni mueren.

El gobierno también está negociando con los rusos para comprar la Sputnik V, y con la gente de Johnson & Johnson, que ya pidió