Mayo 27, 2021


Qué chula la vida con mascarillas, encierros, llegar antes de lo esperado a la casa por el toque de queda, sin poder salir en tranquilidad con los amigos a bajarse un trago. Además, los niños no necesitan socializar con amiguitos en la escuela, así que se pueden quedar en la casa con las clases virtuales. Ese es el mundo ideal para el que no quiere vacunarse.


El corre corre

Los diputados tuvieron que sesionar en el salón de la Asamblea Nacional ayer (donde se hace el acto de toma de posesión cada 4 años), porque el COVID allá es más popular que las corbatas y necesitaban mantener la distancia. Aunque se esperaba que pararan por 15 días en lo que se calma la cosa, decidieron seguir trabajando, aunque con menos personal; visitas restringidas, pruebas PCR a pipá, y otras medidas de distanciamiento e higiene.

Casi se rompe la taza cuando un diputado del PRM pidió un turno para decir que tenía el virus, pero les dio tiempo a aprobar el estado de emergencia por 45 días más. Y más importante, aunque los del PLD se pararon en dos patas, aprobaron un nuevo préstamo por 300 millones de dólares para «apoyo a la emergencia por el COVID-19».

En el Senado también tienen un brote: dijo Eduardo Estrella que hay al menos 16 con el virus, aunque no especificó cuántos son senadores. Pero igual sesionaron ayer y aprobaron el proyecto de ley que elimina el pago de reinscripción en los colegios para el próximo año escolar, y obliga a dejar las mensualidades como estaban este año. La propuesta ahora va a la Cámara de Diputados. Y parece que inauguraron los conciertos para los vacunados ahí mismo, porque el Torito cantó una canción a capela.

Aguanta la lancha, ¿otro préstamo?

Y ya van unos cuantos. En los 9 meses de este gobierno, se han cogido prestado unos 7000 millones de dólares. Para tener una idea, cuando comenzó la pandemia, la deuda total –externa e interna– del país era de 48,000 millones, y ya pasamos de los 59,000 millones (de los que como 33,000 es deuda externa). Al final del 2019, la deuda total andaba por un chin más del 50% del PIB (todo lo que se produce en el país en un año), y ahora pasamos del 70% del PIB por primera vez en la historia. Deber cuartos significa pagar intereses, y ahí es que la piña se pone agria: de cada 3 pesos que ingresa el Estado, 1 va derechito a pagar intereses.

La otra cara de la moneda

Si nos siguen prestando, es porque podemos pagar. Analizando los últimos 20 años, vemos que en el 2001 la deuda andaba por los 6000 millones, y que eso era un 20% del PIB, que en aquella época no llegaba a 30,000 millones. Pero de ahí para acá hemos tenido un crecimiento acelerado, y antes de la pandemia ya el PIB estaba rozando los 90,000 millones.

Veníamos creciendo más que cualquier otro país de América Latina (casi 6% por año), hasta que vino el 2020 con su coronavirus y nos dio en la madre. El PIB del año pasado bajó drásticamente, pero el Banco Central predice que recuperaremos un crecimiento de 8% este año. Parece que la recuperación económica ya arrancó, porque abril fue un 47% más que el mismo mes del año pasado (cosa que no era tan difícil, porque el 2020 era el 2020), pero incluso fue mejor que abril del 2019.

Todos quieren, pero poc