Febrero 5, 2022


Hace unos años que se viene hablando de la tecnología 5G, y ya estamos montados en ese barco desde diciembre. Pero, ¿realmente sabes de qué se trata esto? Aquí está el brifeo para que lo entiendas sin coger lucha.


Una nueva generación

Su nombre lo dice: el 5G es la quinta generación de tecnologías de red móvil. Antes de seguir con los detalles, vamos a dar un breve repaso de cómo llegamos hasta aquí (un dato chulo es que las 5 tecnologías han salido con –más o menos– 10 años de diferencia):

1G: la primogénita. Apareció en los EE. UU. a principios de los años 80, y solo permitía hablar por teléfono en aquellos antiguos celulares motrocolos analógicos.
2G: nació en los 90 bajitos, y con ella aparecieron los primeros celulares digitales. Fue la primera que permitió la transmisión de datos, por lo que se pudo empezar a mandar mensajes de texto (SMS o ‘Short Message Service’) e imágenes (MMS o ‘Multimedia Messaging Service’).
3G: fue creada en el 2001 y fue la que permitió el acceso a internet, porque era 250 veces más rápida que su predecesora. Ahí fue que el tiempo de descargar una película bajó de días a horas.
4G: nació en el 2010, y es la que usamos actualmente mayormente hoy en día. Fue la primera que introdujo la banda ancha, y permitió por primera vez ver videos en streaming, o la aparición de aplicaciones que trabajan en «tiempo real», como Uber.

Fuente: Orange

 


El inquilino nuevo del barrio

El 5G es más rápido que todos sus antecesores. O sea, muchísimo más rápido: unas 100 veces más rápido que el 4G, y como 10 veces más rápido que el 4.5G (El LTE advanced). Para ponerlo en números, el 5G puede llegar a una velocidad de transmisión de hasta 10 gigabits por segundo (10,000 megabits), cuando el 4G no pasa de 100 megabits por segundo (Mbps), y el 4.5G anda por los 1,000 Mbps. Para ponerlo en un ejemplo de la vida cotidiana: una película de 2 horas tomaría 6 segundos para bajarse en 5G, versus 6 minutos en 4G y 26 horas en 3G.

 

Ah pero será con magia…

No, nada de eso. Solamente que las ondas del 5G son mucho más bajitas que las del 4G, y por lo tanto la frecuencia es mucho mayor. Mientras una onda de 4G va de 700 a 2700 MHz, el 5G se mueve entre 3 y 60 MHz. Una onda más corta permite un mayor ancho de banda. Si no entiendes ni pío de eso, quizás es mejor que veas la imagen a continuación:

Fuente: PlaceTech

 


¡A bajar de todo en un 2×3!

Sí, la velocidad es la gran diferencia aquí. Pero no es lo único; junta eso con un tiempo de latencia –que es el tiempo que tarda en responder la web– de 1 a 5 milisegundos (versus 20 del 4.5G y 100 del 4G) con que aguantará 100 veces más dispositivos conectados al mismo tiempo en el mismo sitio (1 millón/km2 contra 10,000/km2 del 4G), más otras cositas como disponibilidad casi absoluta y un consumo de energía de la red un 90% menor, y el resultado es una tecnología que va a cambiar el mundo drásticamente.

 

Fuente: ThalesGroup

 


¿Cómo me va a cambiar la vida? 😳

Es cierto que ya no se te irá la señal cuando estés en un concierto fletado de gente (cuando el coronavirus lo permita, claro), pero va más allá: la gran velocidad y la baja latencia es lo que hará posible una respuesta casi inmediata, prácticamente en tiempo real, de cualquier dispositivo. No importa si estás en Sosúa y el aparato en una isla de Japón. Estos son algunos ejemplos:

Cirugías a distancia: el médico no está en el quirófano, pero tiene un robot que hace lo que él le diga con una precisión milimétrica y en tiempo real. En esa categoría entra la desactivación de explosivos, por ejemplo, que funcionaría de manera similar.
Trabajo virtual en la nube: eso no es dizque que tienes que bajar un archivo, y después de trabajarlo volver a subirlo a la nube. Se podrá hacer básicamente lo que sea desde un archivo o software que esté en un servidor virtual.
Vehículos totalmente autónomos: los vehículos podrán «hablar» entre ellos y con todo su entorno. Ya hay carros que andan «solos», pero todavía necesitan que el chofer meta mano para algunas tareas.
El internet de las cosas (IoT o ‘Internet of Things’): así como los vehículos podrán comunicarse, muchos dispositivos de la vida cotidiana lo harán con mejor precisión, gracias al IoT (porque ya existe con la red actual). Esto es una tecnología que saca al humano de la ecuación. Imagínate que tu nevera habla con la estufa, los semáforos hablan con los carros, las cámaras con las luces. Quizás estos ejemplos no sean muy precisos, pero el tema es que los aparatos resolverán muchas cosas solitos mientras el usuario se queda tranquilo y 5G lucha.

 

 


Ah, pero eso es un peligro…

Hay algunas preocupaciones, principalmente sobre la seguridad. Como habrá un montón de dispositivos conectados entre sí, los hackers podrían aprovecharse para hacer bellaquerías como mandar un carro para otro lado, o prender un horno de repente a todo lo que da. 

Eso se resuelve, probablemente, con mayores controles de seguridad en las redes. Pero también hay implicaciones económicas: instalar todo lo que se necesita para adecuar la red al 5G se lleva unos chelitos. Además, tu bolsillo tendrá que asumir los cambios de cambiar los aparatos que tienes ahora por unos más nuevos que aguanten la tecnología. Y eso no es solo el celular (ya hay muchísimos celulares con 5G), sino los electrodomésticos, los carros y otras cosas. Pero tranquilo, que el 4G seguirá funcionando por mucho tiempo, e incluso creciendo.

¿Con las mismas antenas que tenemos?

No, y aquí es que se va un billete. Por la manera en que funcionan las ondas, requiere antenas nuevas, pero no son las mismas grandes que ya hay. Esta tecnología usa unas antenas mucho más pequeñas (que pueden estar montadas hasta en postes de luz) pero requiere muchas más repetidoras. Mientras la señal de 4G puede llegar hasta más de 15 kms desde una antena, las del 5G llega a unos 300 metros, que es como 2% de la distancia de 4G.

El 5G da cáncer…

Puede que te haya llegado una de esas teorías de conspiración en el grupo de la familia: dizque que crearon esa tecnología para controlarnos a todos, o que el COVID-19 se transmite a través del 5G. Pero dejando esas locuras de lado, la parte donde podrías tener alguna preocupación «real» es si el 5G –al usar esas frecuencias cortas por todos lados– tiene algún riesgo para la salud.

Hace unos años, la OMS metió a la tecnología inalámbrica como «cancerígeno del nivel 2B». Lees eso y te dan calambres, pero la realidad es que esa es una catalogación muy genérica en la que entran sustancias como el café o comer vegetales picados. La misma OMS dijo, en febrero del 2020, que «tras muchas investigaciones, no se ha detectado ningún efecto adverso para la salud relacionado con la exposición a tecnologías inalámbricas». Puede aparecer uno que otro grupo que insista en que faltan estudios y pruebas, pero la ciencia nos dice que estemos tranquilos.

¿Y ya estamos en esa ola?

Sí. El 2 de diciembre el gobierno anunció que comenzó a funcionar el 5G de manera oficial. Claro fue la empresa que se sacó la loto para implementar la red y en la primera etapa incluye la cobertura de 5G en 29 sectores del Distrito Nacional pero tienen un plan de expansión que ya está en marcha. Altice también anunció que está trabajando para ofrecer 5G desde que logren adecuarse. 
Si te interesa saber qué dice Claro sobre el 5G, aquí te dejamos el link. 

Hasta ahora, flores y colores

Pero, el mes pasado ya se armó el primer show por el 5G y es que en Estados Unidos, Verizon y AT&T están utilizando la banda C — un rango de frecuencias que se usa también en transmisiones satelitales — para implementar el 5G. Esta banda de frecuencias se encuentra cerca de la banda que usan los altímetros de radar de los aviones, el instrumento que le dice al piloto a que altura se encuentra el avión y que se necesita para el aterrizaje seguro.

Varias aerolíneas, la Federación Americana de Aviación y los reguladores de transporte aéreo se quejaron de la situación diciendo que es un peligro desplegar la red en los aeropuertos porque no se sabe si activando la red se desactivan otros instrumentos de los aviones y  por su lado AT&T y Verizon no han podido terminar de desplegar la red en todo el país, han retrasado su lanzamiento 3 veces y culpan a la Federación de Aviación de lo que está sucediendo porque no se encargaron de resolver los problemas cerca de las torres 5G.

Pero como aquí tenemos la red 5G lucha, tranquilitos, seguimos mirando. 

 


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