Diciembre 10, 2022


No era Bill Gates ni la vacuna

Todos conocemos a Elon Musk, el fundador de compañías que han cambiado el mundo como Tesla y Starlink, y ahora también dueño de Twitter. Pero ¿sabías que el tío Elon tiene una compañía que se llama Neuralink, que hace chips para implantarlos en el cerebro?

Así es, la pesadilla de las abuelas que creen en el chip diabólico se puede hacer realidad. Pero no para lo que piensan que es y tampoco tan pronto, porque puede tardar varios años, pues ahora mismo la empresa está en una investigación federal. Como siempre, empecemos por el principio.




¿Qué es Neuralink?

Una empresa de neurotecnología que se especializa en crear interfaces (o conexiones) entre los cerebros y las computadoras para coger información de las neuronas y procesarlas e interpretarlas para lograr tratar desórdenes neurológicos. Aunque actualmente trabajan para ayudar a personas con diferentes tipos de desórdenes clínicos, la empresa espera que a largo plazo puedan hacer interfaces que estén disponibles para todo público y sean de uso diario e imprescindibles para la vida, así como lo es ahora un celular o la computadora.

En el 2019 el equipo de Neuralink presentó su primer prototipo: un sistema que, a través de chips con sondas súper delgadas y un robot que lo mete en el cerebro, puede encontrar señales eléctricas y «modificarlas» para crear habilidades nuevas. Ya hicieron un experimento con un mono y le pudieron enseñar a jugar ping-pong telepáticamente; Elon Musk dijo que espera en un futuro lograr que la humanidad se comunique por telepatía (si la vida le alcanza).

Implante interfaz cerebro-computadora «Link»
Fuente: Neuralink

Cargador que se conecta de forma inalámbrica al implante para cargar la batería desde el exterior.
Fuente: Neuralink

 


Aquí es donde comienzan los problemas

La empresa ahora está bajo investigación federal en EE. UU. porque se cree que están abusando de los animales y los hacen sufrir innecesariamente. Las quejas llegaron desde los mismos empleados, quienes dijeron que están haciendo cada vez más pruebas en animales; y se quejaron directamente de Elon porque supuestamente les pide que aceleren el desarrollo del chip que solamente termina en experimentos fallidos.

El tema está en que, según las estimaciones, desde el 2018 la empresa ya ha sacrificado alrededor de 1500 animales —incluyendo ovejas, cerdos, ratas y monos— haciendo experimentos. Y aunque el número de animales sacrificados no se sale estrictamente de las normas que establece el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA), los empleados acusaron a la empresa de permitir muertes innecesarias y abusos solamente para acelerar la investigación.

Imagina que tienes una bomba atada a la cabeza

Eso le ha dicho Elon Musk a muchos empleados, según una investigación del medio de comunicación Reuters. Un empleado anónimo dijo que todos los errores que se han cometido en animales —y presentó pruebas y todo— se deben a que Musk pone a los científicos a trabajar bajo demasiada presión, hasta el punto de que comienzan a hacer experimentos sin estar preparados solamente para ver si le llevan un resultado positivo al jefe.

Parece que es un tema de competencia

Varios empleados han asegurado que Elon se quilla porque todavía sus experimentos no son los suficientemente buenos para que la FDA les dé el permiso de hacerlos con humanos —aunque hace menos de un mes Musk aseguró que en 6 meses pondrán el primer chip en una persona— y al mismo tiempo otras compañías como Synchron que se fundó en el mismo año (2016) ya anda poniendo sus implantes en pruebas y hasta han logrado que personas envíen mensajes de texto o escriban solamente con el pensamiento.


Vámonos más profundo

La queja formal se presentó en febrero cuando el Comité de Médicos por la Medicina Responsable llevó la acusación a la USDA diciendo que los doctores involucrados en Neuralink usaron un pegamento quirúrgico incorrecto 2 veces durante las pruebas, y eso le causó sufrimiento y la muerte a 2 monos, y otros se hicieron daño por el dolor y tuvieron varias complicaciones. El equipo médico de la compañía quiso apagar el fuego diciendo que la complicación se dio «utilizando un producto aprobado por la FDA», pero un fiscal federal en el Distrito Norte de California no cogió esa y mandó la queja del Comité al mismísimo director general de la USDA.

Y en lo que se sigue investigando, ya encontraron errores en varias investigaciones: una donde algunos 25 cerdos murieron porque les pusieron el chip de un tamaño equivocado. Luego repitieron el mismo experimento con 36 ovejas a las que terminaron sacrificando; otros experimentos donde el chip lo pusieron en la vértebra equivocada y tuvieron que sacrificar a otros cerdos para terminar con su sufrimiento; y la jefa de cuidados animales de la compañía, Autum Sorrells, mandó a borrar la palabra «exploración» de los títulos en las investigaciones para asegurarse de que el público supiera que las pruebas con animales son «confirmatorias» —es decir, que no es probando con los animales que están sino confirmando que su chip sí sirve— y no «exploratoria».

Chanchararanchan chan chán

Ahora Elon y su compañía se enfrentan a este tremendo lío —que se le suma a la investigación que tiene Musk abierta por explotación de personal en Twitter, donde instaló camas para que los empleados hasta duerman allá— y puede terminar con la compañía cerrada y pagando varios miles de millones en multas.


Síguenos por Instagram y Twitter.

Para anuncios: ventas@elbrifin.com
Para todo lo otro: elbrifin@elbrifin.com

Todos los derec