Enero 7, 2023


Déjà vu

Estamos en invierno, empezando el año. Comienzan a llegar desde China las imágenes de hospitales colapsados por una enfermedad respiratoria que mata más que la gripe convencional. El gobierno chino como que no le da mucha importancia a lo que está pasando, pero los nervios comienzan a esparcirse por el mundo. Es enero del 2020.

O enero del 2023, porque algo muy parecido está pasando ahora mismo en China, justo cuando el mundo no celebra la llegada del año 3 d.c. (después del covid). La única diferencia es que en aquel momento nadie tenía la menor idea de lo que estaba pasando, y ahora estamos ante un viejo y conocido enemigo.

¿Por qué China otra vez? ¿Por qué ahora, si ya casi nadie habla de covid? ¿Deberíamos preocuparnos? Vamos a buscar las respuestas.




Cero covid

Así se llamó la política que adoptó China desde que las cosas se le comenzaron a salir de control en el primer brote de hace 3 años. Para frenar por completo la transmisión del virus, pararon todo. Después de ellos, se paró el mundo. Ahí llegó el #QuédateEnCasa, hisopos y mascarillas por todos lados.

Pero mientras el mundo poco a poco se comenzó a dar cuenta de que el covid no iba a desaparecer y si seguíamos trancados nos íbamos a morir todos pero de hambre, China se mantuvo firme con la misma política. Los países comenzaron a abrirse y con eso vinieron las olas.

 

Visto en: Our World in Data

 

Si te fijas, en la gráfica hay 5 picos con las siguientes fechas y número total de casos nuevos en el mundo en un día:

7 de enero del 2021: 869 822
22 de abril del 2021: 899 372
3 de agosto del 2021: 819 379
30 de enero del 2022: 3.76 millones (esta fue la ómicron, que es mucho menos mortífera)
18 de julio del 2022: 1.60 millones

El mundo tuvo que esperar 3 años y surfear esas 5 olas para decir que aprendió a vivir con el covid. Es verdad que le dio a todo el vivo y muchos murieron, pero se logró la famosa inmunidad colectiva (o de rebaño), que ocurre cuando ya hay tanta gente con anticuerpos (sea por la vacuna o porque le dio, o por ambas a la vez) que el virus no encuentra a quién infectar y la transmisión se frena «sola».

¿Sabes donde no había inmunidad de rebaño? Exacto: en China. La política de cero covid no solo siguió todo este tiempo, sino que era la más estricta del mundo. Tests obligatorios por todos lados, centros de cuarentena para los que se enfermaban, ciudades de millones de personas paradas por completo por unos cuantos casos en un barrio, y fábricas enteras cerradas por un estornudo de un empleado.

Si vemos la misma gráfica de arriba pero solo para China, te queda algo así:

Visto en: Our World in Data

 

Sí, un «brotecito» de 20 000 y pico de casos por día en abril del 2022. Confinaron unas cuantas ciudades totalmente y volvieron a la línea casi recta de abajo.

Y ahí fue

Después de ese último confinamiento, los chinos estaban que los pinchaban y no botaban sangre. Después de una pequeña protesta en un pueblo del interior por un incendio en el que murieron varias personas porque los bomberos no llegaron (por las restricciones) y nadie pudo salir a tiempo del edificio (por las restricciones también), la gente comenzó a tirarse a las calles en distintas ciudades y al Sol que saliera por el oeste si quisiera.

El gobierno, que en China es totalitario y controla a su población por sistemas de «puntos» y cámaras y vigilancia por todas partes, sorpresivamente dijo «ah, ¿no quieren restricciones?» y pasó de cero covid (y cero inmunidad) a casi cero restricciones, todo de golpe. Soltaron los confinamientos, ya no hacen hisopados diarios en urbanizaciones enteras, se acabaron las cuarentenas de los que viajan, no darán seguimiento a los contagiados ni a los contactos.


Pasó lo que tenía que pasar

China ahora está en medio de su mayor brote desde que empezó la pandemia, incluyendo el original. Otra vez aparecen las fotos y los videos de los hospitales colapsados, y reportes de que hay médicos trabajando tres turnos para atender la cantidad de enfermos. El personal médico y de enfermería no da abasto y las medicinas escasean.

Vista en: El País

 

¿Y la vacuna?

Ya vimos en el resto del mundo que las vacunas no evitan que a uno le dé covid, pero sí reduce la cantidad de casos graves y le quita presión de los hospitales. El problema en China es que sus vacunas, principalmente Sinovac y Sinopharm, no son ni cerca de lo efectivas que son las que funcionan con ARN mensajero (como Pfizer o Moderna). Pero ellos no han querido usar otras que no sean las suyas, a pesar de que se las han ofrecido y la OMS les ha pedido que las acepten. Además, gran parte de su población de más de 1300 millones de personas, lo que tiene es una o dos dosis, puesta hace más de 1 año.

Me tiro o me jondeo

Abandonar la política de cero covid fue un alivio para la economía, pero el brote ha sido de tal magnitud que también le hizo daño por otro lado. A pesar de que los reportes chinos hablaban de unos 15 000 casos por día y 9 muertes en el mes de diciembre, la OMS y la comunidad internacional entienden que eso es un cuento y comenzaron las restricciones para los viajeros chinos.

Países como EE. UU., Australia, Canadá, Corea del Sur y Japón otra vez están exigiendo pruebas negativ