Compartir

Operación limpieza

Del 1 al 26 de septiembre, hasta las 10:00 p.m. del sábado, El Brifin contó 42 muertes en enfrentamientos con la Policía. Cada una tiene nombre, alias o una descripción que se puede verificar en la prensa, caso por caso. Hubo varios casos más que no logramos confirmar del todo al momento de esta redacción, así que el número podría ser mayor.

No hubo ni un solo caso entre el 1 y el 8 de septiembre. La racha arrancó la noche del 9 en Dajabón, y cogió más fuerza después del ataque armado que mató al urbano Diddy Glow en Boca Chica el 12 de septiembre. Cuatro de los muertos del mes son señalados por la propia Policía como parte de la red que hizo ese ataque. De ahí pa’lante, el ritmo no bajó. Se registraron 12 muertes entre el 9 y el 15, 18 entre el 16 y el 22, y otras 12 en solo cuatro días, del 23 al 26. El viernes 25 fue el peor día, con siete muertes en cuestión de 24 horas confirmadas por la propia Policía.

Septiembre ya es el mes más letal del año, por encima de mayo, que tuvo 35. En todo septiembre de 2025 hubo unos 14 muertos en enfrentamientos con la Policía, según el boletín oficial del Centro de Análisis de Datos de la Seguridad Ciudadana. Este septiembre lo triplica, y todavía no termina.

Por qué ves tantos números

Si has visto cifras distintas en los medios, no es que se las estén inventando. La propia Policía, hablando el 25 de septiembre, decía que el mes llevaba 35. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos hablaba, antes de los casos del fin de semana, de 31 en septiembre y cerca de 200 en lo que va del año. Un conteo de Diario Libre daba 25 hasta el 22 de septiembre. El Listín Diario hablaba de 18 en 6 días.

La explicación es que no hay un registro oficial único y actualizado. La Policía solo publica una parte de sus propios casos en su página web. Así que cada quien va contabilizando en períodos específicos, con cortes en fechas específicas, mezclando reportes de prensa con informes oficiales.

Hay casos y hay casos

Con tantas muertes en “intercambios de disparos”, nunca van a faltar las denuncias de ejecuciones extrajudiciales. Ahí está el caso de Willi David Gómez Batista, "Willi Piñé", que murió el 16 de septiembre en Palmarito, Barahona. Su madre asegura que su hijo no estaba prófugo ni armado, que le dieron 14 tiros (varios por la espalda) y que pidió de rodillas que no lo mataran. "Mi hijo no tenía problemas con la Policía y me lo mataron", dijo.

La Policía cuenta otra historia: que a Gómez Batista lo estaba buscando, que disparó primero al darse cuenta de que los policías estaban ahí, que los agentes "repelieron" la agresión, y que murió mientras lo atendían los médicos. Le quitaron una pistola Smith & Wesson calibre 9 mm.

No es el único caso cuestionado. Dos jóvenes buscados en Barahona terminaron entregándose en el Palacio de la Policía en Santo Domingo, acompañados de familiares y su abogado. Dijeron que en Barahona no los dejaron entregarse.

Lo que dice el Estado 

Los que han salido a hablar no están negando que hay un tema. El ministro de Justicia, Antoliano Peralta, admitió que "puede ser que en algún caso la Policía haya actuado en exceso"; aunque también dijo que hay casos donde es a los delincuentes que se les va la mano. El presidente de Finjus, Servio Tulio Castaños, dijo que para él esto ya no es un problema institucional aislado, sino "una política de Estado".

El Defensor del Pueblo, Pablo Ulloa, dijo:  "Nunca voy a estar de acuerdo con el asesinato." Y advirtió sobre el lado peligroso: "muchos inocentes también pierden la vida en intercambios de disparos", si es que de verdad se trata de intercambios.

¿Y si el problema es que hay más delincuencia?

Aquí es donde la historia se pone confusa, porque los números no dicen que la delincuencia esté disparada. La tasa de homicidios sigue bajando todas las semanas. La Fuerza de Tarea Conjunta la ubicaba en 7.41 por cada 100,000 habitantes al cierre de agosto, y en su reporte más reciente, al 18 de septiembre, ya la bajó a 7.34. Para dar contexto, según la propia Policía en 2025 la tasa estaba en 8.39 para las mismas fechas; en 2024, en 9.65; en 2023, en 11.49; en 2022, en 13.20.

Y casi la mitad de esos homicidios no son de delincuencia propiamente dicha. De enero a agosto hubo 817 homicidios, y el 47% vino de conflictos sociales —peleas, pleitos entre conocidos— y solo el 26% de delincuencia. Esa tasa oficial ni siquiera incluye las muertes en intervenciones policiales, que se cuentan aparte.

Ya sabemos que los homicidios no cuentan la historia completa. Pero los robos también han bajado. Los datos del 31 de agosto hablaban de 4,402 robos acumulados en el año, versus 5,470 al 29 de agosto de 2025, según los propios reportes semanales de la Fuerza de Tarea Conjunta. Eso es 19.5% menos este año.

No es solo percepción

Hay otro indicador que cuenta una historia distinta: el robo de motores, que es uno de los más comunes en el país, solo por detrás de celulares en cuanto a cantidad de reportes. Ahí ha habido un aumento considerable. En los primeros seis meses del año, el robo de motocicletas subió 46% frente al mismo período de 2025. De 1,341 a 1,961 casos, según estadísticas de la Policía. Pasamos de 7 a casi 11 motores robados cada día. 

Lo curioso es que 2025 completo había cerrado con una reducción de 12% en el robo de motores. O sea, el año pasado el robo de motores venía mejorando, y este año repuntó con fuerza. Pero al mismo tiempo, los robos en general han seguido bajando.

Entonces, ¿por qué todo el mundo siente que esto está peor?

Porque los números no siempre dicen lo mismo que gritan las calles. En agosto, una encuesta de Horizon Research encontró que el 47.3% de los dominicanos pone la delincuencia en el segundo lugar de los problemas que más les preocupan, solo por detrás del costo de la vida. En mayo, una encuesta de Gallup para Diario Libre encontró que el 55% cree que el Gobierno hace un mal trabajo en seguridad.

Esa percepción empeora cuando hay rachas de hechos muy visibles en poco tiempo. En septiembre vimos el ataque donde murió Diddy Glow, el apuñalamiento en un asalto en Serrallés y el crimen contra la esposa de Julián Oro Duro. Las muertes de presuntos delincuentes en operativos policiales técnicamente no cuentan como "delincuencia" en ninguna estadística oficial, pero es la ola que más se ha disparado este mes.

Subscribe
Notify of
guest

0 Comments
Oldest
Newest Most Voted

Ver más

Últimas noticias